Hace tan sólo algunos años para ver ropa uno tenía que trasladarse a la popular avenida Santa Fe, calle Florida o encerrarse en algún shopping o galería. Sin embargo, el auge del diseño y la moda fue llevando a que los locales de moda se reprodujeran en diferentes distritos y que los barrios porteños fueran cambiando su fisonomía.
Tal es el caso de San Telmo, una de las zonas bohemias de toda la vida que se fue tornando fashion con el desembarco de turistas y extranjeros chic. Transformado en un área cosmopolita y vanguardista, grandes firmas y diseñadores de culto desembarcaron en sus calles adoquinadas.
Mientras que antes era un área donde la gente iba en busca de antigüedades o tango, hoy es común toparse con locales de marcas de ropa conocida, espacios de diseño de autor y artesanos que venden vestidos o accesorios.
Pablo Ramírez fue uno de los pioneros en instalarse, hace unos seis años: “Desde hacía mucho tiempo tenía ganas. Era el lugar donde quería estar y donde creía que tenía que estar. Me parece que es el barrio más porteño y cosmopolita, tiene mucha identidad y es el más internacional”.
El destacado diseñador contó que decidió poner su local allí pese a que no era un polo de compras porque le pareció un sitio “súper auténtico” por ser el lugar donde se fundó la Ciudad. Además contó que el cambio de San Telmo en el último tiempo fue muy importante a nivel moda, donde lo fashion se mezcla con lo vintage y los anticuarios, lo que resulta un paisaje pintoresco para el turista.
Otro de los polos en auge es Barracas y ya se perfila como uno de los nuevos barrios de moda. Lo que era una zona gris, de antiguos edificios y fábricas, hoy está cambiando de color. Nuevos restaurantes gourmets, lofts, edificios reciclados y hoteles boutique que se expanden por el área, es la postal actual.
Pero aún hay más. Casa FOA realizó su muestra de diseño y decoración allí mientras que lo que era la antigua fábrica de Bagley se transformó en departamentos de lujo y ahí funciona el Centro Cultural Moca. Además, la antigua Compañía General de Fósforos pasó a ser el edificio Central Park donde también se encuentra el Museo de las Balanzas, al que solo se puede ingresar con cita previa.
La zona se convirtió en un polo de compras obligado. Las marcas optaron por abrir sus outlets en el área y con el desembarco del Centro Metropolitano de Diseño (CMD) en el viejo Mercado del Pescado se espera que se transforme en un área referente al diseño.
“Con la inauguración del CMD se inicia el camino hacia la creación del distrito de diseño en la zona sur, donde los vecinos ya comenzaron a involucrarse con un plan de mejora del barrio, que consiste en ceder el frente de sus domicilios para la aplicación de murales realizados por reconocidos artistas plásticos”, explicó Enrique Avogadro, director general de Industrias Creativas y Comercio Exterior de la Ciudad de Buenos Aires.
El primer outlet que abrió en la zonba fue el de Alpargatas hace 10 años y hace dos, se instaló el de Levi´s. “Otras marcas se están instalando o evalúan hacerlo en breve. Hoy se nota mayor movimiento”, aseguró Avogadro al tiempo que destacó: ”Esperamos que el CMD se convierta en el faro al sur de la ciudad”.
En el caso de Palermo, se convirtió en el barrio fashion por excelencia, epicentro de la vanguardia, donde todas las marcas tienen su sucursal. Habituado por turistas y jóvenes trendy, sigue poblándose de locales de ropa y aún hay una larga lista de espera de jóvenes diseñadores que esperan encontrar su espacio en la zona.
El aluvión de marcas desembarcó en las calles palermitanas hace unos diez años y, desde aquel entonces, se transformó en el sitio favorito donde las etiquetas quieren y deben estar. Pero el distrito de moda se extiende cada vez más al punto de que barrios aledaños fueron rebautizados, como fue el caso de Palermo “Queen”, mejor conocido como el tradicional Villa Crespo.
Allí se instalaron desde hace un par de años los outlets donde marcas híper conocidas venden prendas de segunda selección o de temporadas anteriores. Uno de los primeros en llegar fue Prüne, en el 2006, pero el verdadero boom se dio el año pasado, cuando decenas de locales inauguraron sus espacios de remanentes.
En Recoleta, los locales también florecen por doquier y consolidan al tradicional barrio como otra área de compras porteñas. El perfil de las tiendas son más bien de diseño de autor como es el caso de Cora Groppo, Churba, Kostüme, Carlos Di Domenico, Benito Fernández o De María, entre otras propuestas.
Fuente: Noticias del sector retail
29/01/2011
En esta zona, las firmas de lujo proliferan como en las ciudades más grandes del mundo. Kenzo, Christian Lacroix, Zalvatore Ferragamo, Valentino o Cartier tienen su sede porteña. Algunas casas están sueltas por las calles del barrio y otras nucleadas en el Shopping Patio Bullrich.
La diseñadora Tere Novaro, que lleva once años en el área con una tienda que lleva su mismo nombre, consideró que el lugar cambió. “Ahora es más cosmopolita que antes. Se concentra más turismo también, por los grandes hoteles de la zona y la cantidad de negocios que se han ido instalando”, resaltó.
Según explicó la propietaria, cada vez desembarcan más locales de todo tipo en la zona y se transformó en un lugar “demandado” por las marcas. “Recoleta sigue siendo un importante punto de concurrencia, un barrio tradicional, uno de los de mayor consumo”, agregó.
Otro polo de compras histórico y de largos años es la zona de la calle Florida. Si bien tuvo sus épocas de crisis, en la actualidad se encuentra en un gran momento por su afluencia de extranjeros que rondan la zona comercial.
Es por eso que la firma argentina La Martina abrió su primer local en esa área. “Es una zona muy representativa de nuestra ciudad. Sin estar dentro del microcentro, es una zona de alta concentración de empresas como también de hoteles de primer nivel”, explicaron desde la marca.
“El publico de este local es un target alto, el 90% son extranjeros que están en el país por turismo y un gran porcentaje son empresarios que vienen cada tres meses aproximadamente de antigua data”, destacaron.
La zona es buscada por las marcas debido a su constante desarrollo turístico de hoteles, su movimiento nocturno y la gran cantidad de turistas que recorren la zona. Se pueden encontrar desde locales con precios económicos y diseño de autor hasta las marcas argentinas más conocidas, algunas de ellas ubicadas en el tradicional Shopping Galerías Pacífico.
Zonas de outlets, áreas de diseño independiente, recorridos de marcas de lujo, cada vez hay más circuitos porteños por conocer. Lejos de quedar chica, la Ciudadse expande para que ninguno de sus rincones quede sin explorar. Será cuestión de salir a dar una vuelta y ponerse al día.

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