lunes, 30 de mayo de 2011

Diseño como industria


Fuente: Revista Noticias (Pag. 44)  
28/05/2011


Una iniciativa público-privada para que la moda local se exporte al mundo. Los creadores entre la exclusividad y el negocio comercial.

El 50% de los establecimientos de la industria textil-indumentaria están en la Ciudad de Buenos Aires. Y el 33% de los locales porteños comercializan productos de moda. Por eso, el ministro de Desarrollo Económico, Francisco Cabrera, asegura: “La moda es una de las ramas del diseño que debe considerarse una de las industrias estratégicas a desarrollar. Por su capacidad de generar empleos de alto valor agregado, exportaciones e identidad a la Ciudad”.

Con ese enfoque, el Centro Metropolitano de Diseño, CMD, creó una nueva pasarela, el Buenos Aires Runway, una “pista de despegue” –como lo indica el significado en inglés– para los nuevos diseñadores de la moda nacional. La primera edición se realizó en marzo en la sede del CMD en Barracas, y ya se prepara otra para el segundo semestre del año. Junto a los desfiles, funcionarán rondas de negocios con compradores locales y extranjeros, showrooms de los expositores y ciclos de conferencias sobre la industria y el comercio exterior.

Un comité de especialistas seleccionó para el primer desfile con la colección otoño-invierno a Mariano Toledo, Laura Valenzuela, Mariana Dappiano, Marcelo Senra, Fabián Zitta, Min Agostini y Daniela Sartori.

Participó del jurado la productora IMG Fashion, encargada de organizar dos veces al año las semanas de la moda en Nueva York y Berlín. Entre los auspiciantes participaron empresas como Fiat, Chandon y Manifiesto.

El proyecto fue presentado por la ex modelo Julieta Spina. La idea básica fue posicionar el diseño de autor como industria y conectarla al mercado local e internacional de la moda. Al punto de sumar al Runway en el calendario mundial.
EL NEGOCIO Y EL TALENTO. Cabrera aporta datos a la iniciativa: “Las industrias creativas aportan a la Ciudad el 8% del Producto Bruto y el 9,7% de los puestos de trabajo, lo que motivó el reconocimiento internacional de Buenos Aires, a través de UNESCO, como Ciudad del Diseño. Este año presentaremos un proyecto del ley para convertir justamente a la Ciudad en un distrito de Diseño”. Transformar al Runway en una alternativa a los tradicionales BAFWeek y Buenos Aires Alta Moda forma parte de la apuesta para que las muestras no se conviertan en meros desfiles de las marcas y comercios que venden ropa en vez de un espacio para exhibir el talento de los diseñadores.

Fabián Zitta opina, por ejemplo, que “no hay ninguna semana de la moda que represente al diseño de autor, se prefiere hacer desfiles con las marcas que están en los shoppings”.

Toma el ejemplo del San Pablo Fashion Week: “Es una movida que junta a los diseñadores y los incluye en la industria. Acá estamos desperdigados; hacen falta marco político y apoyo gubernamental para vender nuestras colecciones en el exterior”.

Mariana Dappiano opta por un diseño que gane la calle: “Hay que institucionalizar las semanas de la moda y que haya muchas pasarelas con compradores en primera fila anotando las prendas. No importa quién lo hace. Está bien el diseño de autor, pero hay que escalar y aumentar el volumen y comercializar”. Es decir, mucho más que la moda como entretenimiento.

El formato pretende llegar a los diversos eslabones de la cadena industrial de la indumentaria y a capacitar profesionalmente para la exportación.
A Mariano Toledo no le preocupan los manejos comerciales en la moda: “De lo contrario, no sería moda.

El problema es cuando las marcas compran la ropa en liquidación en los Estados Unidos y Europa y vienen aquí a copiarla en vez de diseñar”. Toledo da la clave: “Empecé haciendo diseño de autor. Ahora quiero crecer en el mercado mayorista en el interior.

Tengo ‘Toledo puro’ para el diseño exclusivo. Pero quiero que mi ropa sea comercial y democrática, o sea, accesible para toda la gente. Mi desafío es que me compren muchas mujeres”. El diseñador es el artífice del reality televisivo Project Runway Latin America, una competencia donde los postulantes deben mostrar su talento para el diseño: “Están solos con un lápiz y un papel, la tela y la máquina de coser. Así se reivindica el acto creativo”.

IDENTIDAD Y PROFESIONALISMO. Laura Valenzuela egresó de la Universidad de Buenos Aires en el ’93 y viajó dos veces a París y una a Nueva York para presentar su ropa a medida y las piezas únicas de telas recicladas. “Lo mío es la búsqueda del arte a través del diseño, pero me parece bien abrir caminos para defender la identidad del diseño argentino, ya sea que se incline por lo masivo o por lo artístico”. Min Agostini viene de la arquitectura y por eso diseña sobre el cuerpo y después saca el molde para confeccionar la prenda y producir en serie: “Empecé a diseñar sin tener conocimientos de indumentaria y sin embargo aprendí a ubicarme en un punto medio entre la pieza única, exclusiva, y el diseño de calle. Creo que fomentar el encuentro entre el diseño y la industria amplía el horizonte de comercialización de nuestra creatividad”.

Daniela Sartori, elegida como “diseñadora emergente” en la primera edición del Runway, creó en su momento un microemprendimiento dedicado al desarrollo integral de productos de sastrería y líneas exclusivas para las marcas más reconocidas del mercado y luego, Césartori, una marca de indumentaria ganadora de varios premios en concursos de diseño y participante de eventos a nivel nacional e internacional. Hoy tiene su propia línea de indumentaria para la mujer y el hombre. “Me parece que esta iniciativa es más representativa de los profesionales del diseño. Las empresas que auspician y la presencia de organismos públicos hacen que los diseñadores puedan abrirse paso en el proceso de llevar sus colecciones al exterior y de darles identidad a sus creaciones”.

El desarrollo productivo del diseño ha sido hasta ahora un desafío pendiente de las empresas de indumentaria y de los propios creadores, cada vez más profesionalizados y dotados de una visión más global del negocio.

Por otro lado, la preservación de la originalidad del diseño o de los procesos semiindustriales o directamente artesanales, exclusivos, no parece estar reñido con la oportunidad de promover las inversiones en el sector.

Al menos ese es el pensamiento que expresan los industriales textiles. Los creadores tienen la palabra.

JOSÉ ANTONIO DÍAZ jdiaz@perfil.com


LOS PROTAGONISTAS
MIN AGOSTINI
Viene de la arquitectura y estudió moda en Milán.
MARIANA DAPPIANO
Graduada en Diseño de Indumenta en la UBA.
FABIÁN ZITTA
Médico anestesiólogo, investigador del art déco.
LAURA VALENZUELA
Seleccionada para Jóvenes Creadores de Moda en París.
MARCELO SENRA
Arquitecto y docente en la UBA. Exhibió en el Louvre de París.
MARIANO TOLEDO
Desfiló en el London Fashion Week y la Pasarela Cibele
DANIELA SARTORI
Especialista en sastrería y diseño sustentable con material orgánico.

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