28/05/2011
Fuente: Revista Fortuna (Pag. 86) Con inversiones de más de u$s 200 millones en total y 82 empresas instaladas, la iniciativa de Parque Patricios pensada para las tecnológicas es una realidad. Las firmas que confiaron en la propuesta. La revalorarización de la zona.
Hace poco más de tres años, la idea de instalar un distrito tecnológico en la Ciudad de Buenos Aires despertó más dudas que certezas.
Muy pocos creyeron que las empresas relacionadas con el mundo de la tecnología, la información y las comunicaciones, es decir, las denominadas TICs, iban a instalarse en una de las zonas más relegadas de la Capital Federal, el sur, dejando de lado la comodidad desde todo punto de vista que representa el microcentro, Plaza Roma y hasta Puerto Madero. El sur de la Capital Federal, en definitiva, es una zona donde la escenografía del lugar, además de las tradicionales casas bajas y departamentos del tipo PH (sobre todo de Caseros hacia el Alcorta), está compuesta en su mayoría por terrenos baldíos, fábricas y depósitos abandonados.
Sin embargo, el empuje tanto del sector público como del privado a partir de la promulgación de la Ley 2972 por parte de la Legislatura porteña hizo que la movida fuera captando el interés de este tipo de firmas. Importantes beneficios mediante, hoy ya son 82 las TICs instaladas en las 200 hectáreas que comprende el Distrito Tecnológíco de Parque de los Patricios delimitado por las avenidas Sáenz, Boedo, Chiclana. Sánchez de Loria, Brasil, Alberti, Manuel García y Amancio Alcorta. La idea, según cuenta Damián Specter, directro General del Centro de Ayuda al Inversor, verdadero motor del desarrollo del Distrito Tecnológico “es llegar a cerrar el año con 100 empresas instaladas”.
Cabe aclarar que diferentes exenciones impositivas, por ejemplo Ingresos Brutos, ABL y Sellos, además de otros subsidios, son la gran clave de la iniciativa.
Se estima que la inversión final que demandará la puesta a punto del DTPP rondará los u$s 207 millones.
Entre las empresas que ya eligieron mudarse al Polo Tecnológico o cuyas obras edilicias se encuentran en pleno proceso, se encuentran Tata Consoulting Services, Iron Mountain, iPlan, el Banco Ciudad, Clarín Global, Despegar.Com, Novatech, Megatech y Bangho, entre otras. Pero no sólo estas empresas “poblarán” el DTPP. Desde el Centro de Atención al Inversor (CAI), se asegura que una universidad afín a la tecnología y diferentes cadenas hoteleras, también formarán parte de la movida.
En relación con los valores de venta que se manejan en el lugar, desde la broker Puebla Propiedades aseguran que “hasta que se creó el polo tecnológico se vendía muy poco en el barrio. Cuando las primeras empresas comenzaron a interesarse por los terrenos no había valores referenciales. De la nada teníamos que cotizar un terreno”, asegura Oscar Puebla, titular de la inmobiliaria.
“Por ejemplo, un terreno de casi 1.000 m2 cotiza entre los u$s 400 mil y u$s 500 mil, un precio que no se consigue en otra parte de la ciudad.
Es la única zona donde quien invierte se puede asegurar una muy buena rentabilidad”, agrega.
En relación con los precios por m2 de residenciales, Puebla explica que recién ahora para un departamento a estrenar el precio oscila entre los u$s 1.500 y u$s 1.700 el m2. En tanto que para los usados, el valor ronda los u$s 1.000. Respecto a los alquileres de oficinas, las operaciones que se cerraron el año pasado rozaban un precio de u$s 10.
Para el hombre de negocios del barrio, “el crecimiento que potencia Parque de los Patricios para la próxima década será mayor que el que ofrecerá Puerto Madero en ese momento. Hay mucho por hacer todavía”.
Entre las obras de infraestructura que se están realizando en el barrio, sin dudas que la remodelación y puesta en valor del Parque de los Patricios acapara la atención. Lo mismo ocurre con la inauguración de la estación homónima del sutbe H.
TICS. “Teníamos que aprovechar el hecho que la ciudad concentraba la mayor cantidad de empresas TICs. Por l o que la creación de un distrito donde se agruparan este tipo de empresas no resultó ajeno a los interés del Gobierno porteño a la hora de pensar en el desarrollo económico y urbano de la zona”, explica Specter, durante su charla con FORTUNA en las oficinas que el CAI tiene en el corazón del Distrito Tecnológico. “Cuando se piensa en el desarrollo económico de una ciudad, muchas de las actividades orientadas para tal fin no resultan bien vistas en los diferentes ejes urbanos, sobre todo, si el impacto ambiental es negativo”, afirma Specter, “Hay que tener en cuenta que el 63% de las actividades económicas en la ciudad están orientadas hacia los servicios y son considerados “limpios”, pero al mismo tiempo hay que lograr que estos servicios generen un valor agregado e impacto internacional que se sustente sobre tres premisas fundamentales: el desarrollo urbano, económico y social. Y aquí es donde entran en juego las TICs”, agrega el funcionario porteño.
Así fue como se pensó en la creación de diferentes centralidades dentro de la Ciudad, rediseñando zonas relegadas. En este camino, el sur de la Capital Federal se posicionó como la nave insignia de esta propuesta ya que además de Parque Patricios y Barracas, la movida incluyó a La Boca, Pompeya y Lugano. La idea apunta a la convivencia de la identidad de esos tradicionales barrios porteños con fuertes proyectos de negocios y las empresas que irán desembarcando en el lugar. “La intención es crear verdaderos barrios temáticos”, señala Specter.
Al DT de Parque Patricios, se le suman el de Las Artes en la Boca, el Centro Metropolitano de Diseño (CMD) en Barracas, uno de robótica en Pompeya y el Polo Farmacéutico en Lugano. En este caso, si bien ya funcionaba, la idea del Gobierno porteño relanzarlo.
DESARROLLADORES. Por su parte, tanto para Alejandro Opassi de la desarrolladora Tueroc como para Sergio Marino, empresario techie (propietario de la firma Synaptic Link) devenido en desarrollador, también ofrecen su visión de lo que parece el negocio del momento: desarrollar edificios coporates para las TICs en el barrio del Globito. En el caso de Marino está desarrollando un edifico AAA sobre Caseros al 3.500. Opassi, por su parte, está al frente de un emprendimiento sobre la avenida Jujuy al 2.000. “Vemos un foco de negocios importante, además hay mucha consulta por parte de las firmas techies”, asegura al respecto Opassi.
Respecto a las características edilicias que requieren las TICs, se presenta un contrapunto entre las nacionales y las extranjeras. Las empresas extranjeras buscan bloques enteros de entre 2.000 y 4.000 m2, tal como sucedió con Tata que ocupó las instalaciones de la ex Fratelli Branca. Para las locales, las exigencias edilicias son menores.
“Cuando decidí instalarme en el barrio no encontrábamos terrenos para construir. Después de tres meses pudimos cerrar una operación; ya estamos a punto de comePublicar entradanzar la obra. Hay que tener en cuenta aque muchos terrenos están “pisados”, es decir, tienen dueño que no los venden. Esperan un mejor acomodamiento de los precios para venderlos y obtener una más significativa rentabilidad.”, señala Marino.
POLO TECHIE
◆ El Distrito Tecnológico ocupa una superficie de 200 hectáreas.
Hasta el momento 82 empresas TICs se instalaron en el lugar.
◆ Se prevé una inversión total en la zona de u$s 207 millones.
◆ Las empresas del sector cuentan con diferentes beneficios y exenciones municipales. De 10 años para las extranjeras y 15 para las PyMEs locales. Entre estos se destacan Ingresos Brutos, ABL y sellos.

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